miércoles, 19 de febrero de 2014

MONOLOGO 2



-Estas muy callado-

-Sabes que se todo sobre ti y que siento de ti el abismo de tus pensamientos, saboreo tu miedo y vibro al ritmo de tus escalofríos, temes y ocultas el pánico de tu alma en esta fría noche con la misma postura seria y sin reflexiones, con tus ojos redondos he inmutables, tu mirada fría tratas de defenderte del mundo a pesar de estar solo hundido en las tinieblas de tu estudio, detrás del escritorio, con tu taza de café, mantienes tu postura perdida en la oscuridad, buscas sombras que sabes que no volverán.-

-Puedo sentir tu miedo creciendo, devorando tus órganos, tus pensamientos, siento el terremoto que nace en tus adentros, se que tiemblas, se que soportas las grietas en tus ojos, la presa que aprisiona el caudal de tus lagrimas esta por romperse, pero sigues tratando de soportar que todo, aquello que queda por dentro de ti, estas a un paso de romperte en pedazos y nadie será testigo de tu locura, cuando te arranques las venas a mordidas, cuando golpees tus frente contra las paredes, cuando arremates contra el suelo a puñetazos, cuando el temor te consuma y desaparezcas de este mundo y solo quede un cuerpo contagiado de miedo y esquizofrenia-

-Sabes que estás solo-

Te tengo a ti y los tengo a ellos

-Fantasmas, brujas, demonios, almas errantes, delirios mentales, mascaras y espejos, tan reales que solo existen en tus adentros, ¿Qué tienes? solo el grito de millones que te sacuden tus adentros y te arrancan las ropas, la carne y los huesos, aquellos que viven en tu corazón doliente, pasajeros sin boleto en tu mente delirante, fantasmas fruto de tu esquizofrenia, no somos más reales que una mentira.-

Alguna vez has dicho que nada es verdad en lo absoluto, que no existe quien tenga la verdad sobre todas las cosas, por lo tanto todo es una mentira en parte. Yo mismo soy una mentira, quien realmente me conoce, quien reamente comprende mis adentros, quien podría revelar el telón de la obra que he actuado, quien podría decir quién soy. Nadie y lo sabes tan bien como yo, que todo cuanto puedan decir de mí, es solo en parte, por lo tanto no es verdad y si miles de mentiras, nadie sabe quién soy, lo que me hace una mentira al igual que a ti.

Por eso a pesar de todo, puedo decir que te tengo a ti, tu quien me conoces más, quien sientes los abismos de mi pensamiento, tú que vibras al ritmo de mis escalofríos, tú que despiertas de tu sueño para venir conmigo y hacerme compañía en esta habitación vacía, tú que me hablas, y a tu modo extraño, te preocupas por mi y evitas que me muerda los brazos, porque sabes que estoy desesperado al borde del abismo entre el miedo y la locura, te tengo a ti y es una verdad tan real como yo mismo puedo serlo.

- Sabes que no volverá-
Lo sé y así ésta bien, aun que no puedo evitar pensar en ello. Ya he jugado a ser Dios con el tiempo y los universos demasiadas veces, al borde de estar tan cercas de la extinción o la demencia. Tengo miedo y lo sabes, no por la muerte pues ella es una promesa, una puerta, una salida, una válvula de escape, quizás no sea un descanso placentero lleno de paz, pero si un viaje nuevo y no existe nada mejor que cambiar, de tierra, de país, de planeta o de dimensión para dejar de atormentarnos por aquello que ya no podemos arreglar.

Es por eso mi amigo, que la permanencia en esta tierra, me causa tanto temor y melancolía, sentir que la respuesta que tanto he buscado se me escapa de entre los dedos, sentir que aun existe una razón para seguir aquí y aun no me he dado cuenta, la mera suposición de que existe una opción que aun no he visto, me hace sentir tan pequeño y tan grande mi ignorancia, temo haberla perdido sin darme cuenta que existía otras puertas y he tomado esta.

-Temes a ti mismo o a tu cobardía, no puedes engañarme, sabes que existieron salidas, opciones, arriesgadas opciones que no tomaste y ahora sales con esto, haces que hierva mi sangre si la tuviera, has podido correr detrás de ella y no lo has hecho, no importa lo que digas, no importa los pretextos que interpongas en mi cara, no importa las razones y tus fundamentos, todos ellos podías haberlos mandado a la chingada, te has cuestionado tu decisión desde antes de tomarla, no puedes engañarme, la muralla que te detuvo no fue una opción razonada, fue el miedo, este mismo miedo que ahora te consume el alma y te mantiene preso en esta cárcel de carne y hueso. –

Si tienes razón, no puedo mentirte, por mucho que quiera negarlo a mi mismo o al mundo  al que no le importa nada, tuve miedo este sentir que sigo arrastrando, como podría dejar de sentirlo, aprendí que soy culpable de todos mis actos. Pero que podría haber sido peor, el miedo es un freno de mano que nos evita hacer algo peor, si se perdiera el miedo a la muerte, tendríamos a millones saltando de los puentes, disparándose en las sienes, clavando cuchillos en el corazón de los amantes porque es viernes y todos quieren ver a Dios y hacerle algunas preguntas. Es verdad que el miedo me ha detenido, pero quizás era necesario, para evitar un error más grande y aumentar el número de heridos.

-Dejar al mundo sus desengaños, dejar a cada quien su corazón herido, dejar que cada uno lidie con su vida y enfrente la muerte, dejar que cada quien aprenda a sanar sus heridas, darle a cada uno la oportunidad de decidir su propio camino, darles la opción de evolucionar, de crecer, de vivir, que importaban las necesidades de otros ajenos a ti. Mírate, miserable, patético, corrupto en la oscuridad, no solo has negado el derecho a la verdad a ti mismo si a los de más, ególatra al pensar que lo sabes todo, al suponer que tu dolor solo te pertenece a ti al negarte compartir la vida, de tal forma que te niegas a compartir tu muerte, le has negado a aquellos que te han querido por poco que sea, el derecho a hacerte compañía o a reírse de ti, a llorar tu ausencia o a maldecirte en la cara, cobarde, te escondes en la oscuridad esperando la muerte, esperando tu juicio y esperas que nadie venga a decirte nada, pero aquí estoy yo, dentro de ti, tan profundo que no puedes negarme y mucho menos callarme. 

Dime, en tu retorcido sentido de justicia, has sido justo negarle al mundo la oportunidad de amarte, de odiarte, de extrañarte, de superarte, de aprenderte, de vivirte. Lo único a lo que les diste oportunidad es a maldecirte desde la simple e ignorante plataforma donde los dejaste sin la oportunidad de decidir lo contrario, ese lugar que construiste para ellos y representaras el escenario  donde montaste tu obra y les dejaste ver solo lo que tu querías que vieran, lo justo lo que necesitaban para dejarte solo. Que importaban los de más, si en este círculo que deseas cerrar al primer sujeto que le negaste el derecho de buscar su propia felicidad y su maldito gusto por vivir has sido a ti. Esto no es un sacrificio, es cobardía, miserable y patética, nadie se sacrifica por nada, y dime que has obtenido, yo te lo diré, ¡nada!, solo el hueco vacio del abismo, solo neblina y penumbra, solo torturas incesantes de una cordura que te deja, solo la pregunta eterna que merodea por tu mente, solo la infinita tristeza, la soledad que jamás te deja, solo el frio teclado y miles de voces queriendo apoderarse de ti, solo te a ha dejado frente a mí yo la voz más profunda de tu miedo. Pudiste haber sido feliz pero te negaste a serlo por capricho propio, por suponer estúpidamente que el amor no es suficiente para superar la muerte, y que si morías pedazo de idiota y que si vestía sirios, que si solo duraba poco, que si la tendrías a un costado de la cama del moribundo, que si el mundo se oponía a lo suyo que de su cordura o de su sentir, que de todo ello si no le diste la oportunidad de demostrar lo contrario, que si el dolor que le dejaras detrás fuera grande, que si el amor terminaba en tragedia, nunca lo sabrás porque nunca le diste la oportunidad, no quisiste tomar un riesgo que no te pertenecía, la decisión no era tuya si no de ella, por eso jamás cómpredas si fue lo correcto, porque no era algo que a ti te concernía determinar, ella tenía el derecho de saber la verdad y no tus actuada obra que has representado para alejarla permanentemente de tu lado. Tú has sembrado al odio, el rencor, el miedo, la ira, la venganza y ahora lo lamentas. Pobre y miserable, donde ha quedado aquel hombre que se pensaba tan grande como el Sol, donde tu glorioso orgullo, donde tu corazón puro, donde tus sueños, donde tu honor,  donde quedo aquel que me dio vida, donde quedo aquel que me otorgo el pensamiento, donde la voluntad de donde he nacido, donde, ¿aquí? No aquí apesta a miseria y cobardía.-

¡Cállate!

-No puedes callarme, jamás lo harás, porque no tienes el valor de quedarte solo, habitas al oscuridad y también les temes, temes a la ceguera que de tejara la noche sin estrellas, temes a lidiar solo con tu dolor, temes perderte en el abismo permanentemente, lo vez no puedes callarme, me necesitas más que yo a ti-

-¡Cállame si puedes! Pero no podrás evitar la verdad de mis palabras, no he venido a consolarte solo a revivirte o a matarte de una vez por todas.-

Maldita tu boca de serpiente, no puedo negar que tienes razón, sin embargo ya está hecho y todo va saliendo según mis cálculos, lentamente, más lento de lo que esperaba, he tejido telarañas de odio en mi contra. La supervivencia aflora frente al coraje, el dolor se supera más fácilmente desde el rencor, a veces aquello que llaman amor solo causa un dolor que no siempre se puede superar. Este mundo está lleno de una amor inmaduro, exigente, demandante, como un niño recién nacido que no sabe nada y hay que cambiarle los pañales y darle pecho, el amor es un ser incomprendido y fácilmente corruptible, una idea, un proyecto,  a veces una ilusión o un espejismo, a veces una razón o simplemente solo es un sentimiento, un producto de los estímulos neuronales y hormonas. Por eso condicionamos el amor a millones de reglas absurdas para protegernos al amar.

-Y lo dices tú, ¿que sabes tú del amor?, cuando no has sido capaz de amarte, que sabes tú cuando lo único que tienes para ti son reproches, que sabes tú que eres prisionero de tu propio desamor, que sabes tú, que renunciaste a él, si bien es verdad que es un niño en pañales, un niño crece, aprende, comete errores y avanza, pero tú lo ahogaste sin misericordia, lo mataste de hambre y lo dejaste morir, sin darle la oportunidad de crecer, que sabes tú del amor cuando has actuado en su contra. Tú que no has creído en el amor, y por eso mueres solo, es acaso esto amor, tu muerte egoísta y miserable, quien te llorara, quien pedirá por ti, quien te rezara, quien te recordara años después de tu partida, quien guardara un pensamiento amable sobre tu paso en este mundo.  ¡Nadie! Nadie más que yo.-

-Yo que te conozco con todas tus zozobras, yo que se te desde el infinito de tu ser, yo que te veo como ese niño en pañales queriendo crecer y solo yo que comprendo mejor que nadie que en tu ignorancia has querido actuar pensando en que tus actos reflejan el amor que les tienes, yo que te veo morir y te maldigo por ello, yo que te veo melancólico y deseo ahorcarte para que despiertes, yo que te siento solo y acudo a regañadientes para lastimarte y te muevas en el mundo, yo que vivo solo para ti. Solo yo sé quién eres, yo que te reprocho tus actos, cargar tu solo con el dolor que les pertenece a otros, yo que te veo flaquear y llorar a solas el recuerdo de aquellos que ya te dejaron. Solo yo que sé que libremente eliges la soledad, el dolor y la tristeza, yo que te escucho llorar entre letras, para que nadie llore tu ausencia, para que nadie cargue el peso de tu muerte, ¡No se llora a quien no se ama! ¡No se extraña a quien no se ha querido! Pero que ahí de mí, yo que no te amo, porque no me has dejado hacerlo, yo que no te quiero por qué no me lo has permitido, pero yo sobre todo el mundo, incluso sobre el vientre de tu madre, yo sobre todas tus amantes pasajeras, yo sobre el amor que le tienes a ella, yo soy quien más te conoce y quien más te necesita. Porque yo soy tú.-

No sé cómo hacerlo y si lo dices de esa forma es extraño, veo tu fantasma en los rincones de este cuarto, veo tus ojos brillantes, amarillos y punzantes, veo tu sombra recorriendo el cuarto, veo tus risa, tus manos negras, veo tu corazón vacio, es complicado si lo dices tú, no sé cómo hacerlo, como amarte a ti, como.

-Idiota, aprendamos juntos, como ahora mismo lo hemos estado haciendo-

El miedo vuelve a su prisión, me siento más tranquilo, pero no morirá el miedo no esta noche, habitara en mi corazón, en las entrañas mas profundas de mi alma, siempre mordiéndome el tobillo, recordándome que existe, quizás mañana trata de apoderarse de mi nuevamente, pero no estoy solo, les tengo a ellos, los sujetos detrás de los espejos para hacerle frente.

-La extrañaras por siempre-

No lo creo, nada es para siempre, yo mismo no lo soy, el recuerdo que habita mi ser, desaparecerá conmigo, lo mas correcto seria decir que la extrañare mientras yo exista y donde exista.

-Es por que crees amarla-

Posiblemente, si dejara de hacerlo, si dejara de extrañarle, si dejara de pensar en ella he invocar su presencia en mi ser, si tan solo la olvidara por completo, entonces podría estar seguro que jamás la ame y nada de esto, nada tendría sentido, como bien lo has dicho, quizás sea un idiota que no sabe amar o que esta aprendiendo. Y todo esto incluso luchar contra la idea de arrancarme de este cuerpo moribundo, es por ella, solo por que ella me lo ha pedido, vive me dijo sin saber que me ha condenado a vivir días de largas pena. Su castigo ha venido de un sentimiento sincero, vivir. Le rompí el corazón por la amaba y no quería compartir con ella este lugar que apesta a muerte.

-No dejas de ser un idiota, egoísta, ególatra y cobarde-

Lo se, ya me lo has dicho

-No dejare de hacerlo-

Has visto la noche, algo se aproxima, lo sienten mis huesos viejos.

-Todos tus ojos están observando, lo saben, lo sienten, es lo único en lo estamos de acuerdo, que harás al respecto-

Nada, no tengo la intención de hacer nada, ya no es mi problema, nunca lo fue, aun así heme aquí, en primera fila, observare y tan solo eso, por ahora no tengo ninguna razón para moverme de esta silla y hacer algo más que platicar contigo.

-Nos parece bien-

Qué bueno

-Idiota-

Si…
….
….
..
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